Marketing

¿Cómo las marcas blancas han conseguido conectar mucho mejor con los consumidores?

Desde hace muchos años, las marcas blancas han estado relacionadas con un entorno y con un tipo de producto. Un clásico del supermercado que normalmente resultaba atractivo por su precio. Los consumidores daban por hecho que la marca más publicitada iba a ser de mejor calidad, pero adquirían productos de marca blanca porque eran más baratos.

Sin embargo, en la actualidad, ya no sucede lo mismo. La crisis económico de estos años atrás ha favorecido la compra de productos de marca blanca para ajustarse al presupuesto de la cesta de la compra. Pero además, este tipo de productos han salido del supermercado y ahora podemos encontrarlos en otros muchos terrenos, como es por ejemplo el caso de Amazon o del sector de la moda. Y, por otro lado, también ha cambiado la propia marca blanca en sí. Ahora se busca llegar a más nichos de mercado. Por ejemplo, los productos de Mercadona cuentan con su propia comunidad de fans y supermercados como Día o Lidl cuentan con productos de alta gama de su propia marca.

La cuestión es que las marcas blancas siguen en aumento. Las empresas cada vez invierten más en marcas propias tanto porque obtienen mejores márgenes de beneficio como porque, gracias a ellas, consiguen conectar mejor con sus consumidores y fidelizarlos. Y es que los productos de marca blanca del supermercado no pueden encontrarse en ningún otro lugar.

Actualmente, Mercadona lidera el ranking de las marcas blancas de supermercados en España, con clientes muy fieles, lo que le ha permitido adentrarse cómodamente en el mercado. Pero además, hay marcas blancas como la del Corte Inglés que podemos adquirir a través de plataformas como Amazon, convirtiéndose en una nueva posibilidad de negocio.

Pero además, cabe destacar que el éxito de los productos de marca blanca ya no radica en el precio, como ocurría hace unos años. Este tipo de productos han servido para democratizar ciertos nichos de productos de consumo como lo orgánico o la cosmética y han logrado ampliar la oferta que existía en el mercado.

Por último, también han contribuido a renovar la imagen de cómo las ven los consumidores. Las personas ya no compran productos de marca blanca para poder ajustarse a su presupuesto mensual, sino también porque sienten que están tomando una decisión de compra más “inteligente”. En este sentido, el boom del “luxcount”, productos de lujo a precios al alcance de todos los bolsillos, es uno de los grandes ejemplos de este cambio que ha ido experimentando la sociedad en su visión sobre los productos de marca blanca.

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