Empresa

Comercio electrónico: de opción a necesidad

comercio electrónico

La irrupción de la pandemia en el mundo ha servido como agente impulsor del cambio hacia la transformación digital. En España, la reconversión digital ha sido la tabla de salvación de muchas empresas en tiempos de confinamiento y en el contexto actual, sobre todo si tenemos en cuenta las restricciones de desplazamiento y las medidas de seguridad y distanciamiento derivados de ello. En este sentido, se ha producido una aceleración en la transformación digital sin precedentes, lo que ha traído consigo el auge del comercio electrónico en los últimos meses.

Desde el mes de marzo, la compra online ha crecido, madurado y se ha consolidado, y todo apunta a que seguirá en aumento. Casi 19 millones de personas han hecho compras por Internet en el último trimestre por cuestiones personales, lo que supone más de la mitad de la población de entre 16 y 74 años, un importante crecimiento en comparación con el 46,9% de 2019. Pero además, el gasto medio ha aumentado un 9,1% respecto a 2019.  Con lo cual, el comercio electrónico se perfila como un medio práctico, seguro, con notables beneficios y totalmente disponible a cualquier hora.

Este crecimiento está muy relacionado con el hecho de que la venta online haya sido durante algunos meses la única vía posible para el comercio. La demanda masiva en la compra online durante el periodo de confinamiento ha hecho que muchas empresas se hayan visto obligadas a replantearse los modelos existentes de comercio electrónico, implementar mejoras en el entorno digital y marcar nuevas estrategias para adaptar el trato al cliente. Y es que el contexto actual demanda eficiencia, facilidad y autoservicio.

La transformación digital de la cadena de suministro y una mayor flexibilidad en los procesos empresariales e han convertido en factores de vital importancia para las empresas. El escenario actual exige a las empresas la aceleración forzada en un nuevo mundo, nueva interactividad, con nuevos sistemas y nuevas formas de trabajar. En este sentido, la centralización de la lógica de negocio es fundamental para proporcionar experiencias multicanales potentes y reales.

Los comportamientos de consumo también están cambiando y una velocidad de vértigo. El consumidor ya no es el mismo, se ha hecho a una nueva forma de comprar y ha tenido que concienciarse de lo importante que es cumplir las medidas de seguridad. De hecho, el 11,5% de las personas que compraron por Internet durante el confinamiento no eran consumidores digitales antes del Covid-19. Ahora, un 41% de los españoles hacen sus compras vía online y en plataformas digitales nuevas.

Por este motivo, ahora más que nunca es necesario enfrentarse a los desafíos que nos plantea el ecommerce. En este sentido, cuidar el trato al cliente, gestionar la política de devoluciones de forma ventajosa para el consumidor, desarrollar y potenciar herramientas de fidelización para crear engagement y comunidad, además de flexibilizar las condiciones de los envíos y el método de recogida en tienda al máximo.

El comercio electrónico representa una oportunidad de negocio más fuerte que nunca para sector a la hora de hacer frente al escenario en el que nos movemos y terminará consolidándose como un canal de ventas cada vez más necesario y más popular. El trabajo, la innovación tecnológica y su inclusión en el nuevo contexto de consumo son los elementos fundamentales para el despliegue de una estrategia de ecommerce que se ajuste a las necesidades del mundo actual.

Haz clic para comentar

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *







Subir