Emprendimiento

Cómo dominar la oratoria para hablar en público sin miedo

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Una exposición en la universidad, la presentación de un proyecto o el discurso de una boda son algunas de las situaciones donde se requiere un gran dominio de la oratoria. Se trata de un elemento clave en la comunicación cuando se habla en público: una buena pronunciación, un tono de voz decidido, tomar las pausas necesarias y enfatizar aquellas partes del mensaje más significativas.

El problema radica cuando las personas que se enfrentan a estas situaciones no son capaces de transmitir a los asistentes el discurso con claridad. Por ello, es fundamental tener en cuenta diferentes claves oratoria para poder superar el temor a hablar en público.

¿Qué es la oratoria?

La oratoria es la habilidad que permite la comunicación ante un gran público de manera clara. Esta habilidad sirve para informar, persuadir, entretener y motivar. Existen dos tipos de oratoria. Por un lado, la oratoria individual es cuando se habla sin la participación de otras personas. Por otro lado, la oratoria grupal se caracteriza por la presencia de varias personas hablando ante un público determinado.

Claves para aprender el arte de la oratoria

Para aprender a hablar en público es fundamental tener en cuenta una serie de claves y ponerlas en práctica. Por un lado, es importante que el discurso sea claro y sencillo, ya que la gente solo se va a quedar con aproximadamente dos ideas importantes de toda la presentación. 

Las oraciones complicadas, la terminología especializada o el lenguaje soez y confuso puede hacer que los oyentes se aburran y desconecten del discurso. Por ello, es importante usar oraciones simples, frases cortas y metáforas que ayuden a los asistentes a producir una idea en su mente.

Por otro lado, es fundamental ser directos y breves. Un discurso largo puede provocar que el público se aburra. Por este motivo, es fundamental sintetizar y hacer exposiciones breves y dinámicas para los asistentes. También, los nervios pueden jugar al orador una mala pasada. Para controlarlos, es recomendable respirar hondo usando el diafragma y relajarse antes del discurso.

Además, mostrarse natural y sincero ayudará a conectar de una forma más íntima con el público. La sobreactuación no es un aspecto valorado por la audiencia. Por este motivo, es importante empatizar y ser capaces de transmitir los sentimientos a los asistentes del discurso. Una buena forma para conseguirlo es hablando en primera persona del singular, aunque hay que evitar excederse, ya que puede dar un resultado contrario.

La organización del discurso, un aspecto crucial

Es fundamental que el discurso tenga una estructura organizada para que el orador no se pierda y transmita con claridad y seguridad el discurso. Para ello, se puede dividir la presentación en una serie de puntos como: introducción, aspectos centrales y conclusiones.

Con respecto a las conclusiones, es importante que sean enérgicas y concluyentes, ya que el final del discurso es la parte que más tiempo permanece en la mente de las personas. Terminar con una frase que resuma el contenido del discurso o con una pregunta que consolide el mensaje serían buenos finales para una presentación.

Una buena organización evitará leer constantemente el papel. Es importante no leer continuamente durante el discurso, ya que la gente puede aburrirse y dejar de prestar atención. Para ello, es fundamental centrarse en los conceptos claves y distribuir el contenido en diferentes puntos y conclusiones.

La importancia del lenguaje no verbal

El lenguaje no verbal es más importante que el lenguaje verbal. Tal es así que Albert Merhabian, profesor de UCLA y famoso investigador sobre la comunicación no verbal, afirma que la comunicación personal está formada un 7% por las palabras, un 38% por el tono y el volumen, y un 55% por el lenguaje corporal.

Una forma de tomar consciencia del lenguaje no verbal es grabarse mientras se está comunicando o realizando alguna presentación. De esta forma, la persona podrá observarse y mejorar los aspectos necesarios para hablar con soltura delante del público.

Por otra parte, la imagen es crucial para transmitir talento, autoridad y personalidad. Es importante elegir un vestuario que esté acorde con el tipo de evento en el que se va a participar. No obstante, es aconsejable transmitir una imagen aseada y llevar el calzado limpio, la ropa planchada, las manos cuidadas…

Empatizar con el público a través de la imagen

En la misma línea, para proyectar una imagen correcta es imprescindible: no demostrar nerviosismo; mantener una separación de los pies paralela a los hombres, ya que estar con los pies juntos puede transmitir inseguridad; moverse por el escenario con un propósito y una actitud en cada paso; evitar desplazarse hacia atrás o dar la espalda al público.

También, es un fundamental intentar tener contacto con cada uno de los asistentes, mantener toda la atención en el discurso, no mentir ni divulgar datos falsos, no mostrarse estático, sacar las manos de los bolsillos, gesticular de forma apropiada, y no agobiarse porque algunos asistentes decidan marcharse.

En definitiva, para ser un buen orador es fundamental seguir una serie de claves como poner atención al lenguaje no verbal, organizar el texto de manera que resulte atractivo para el público o mostrarse natural, sincero, directo y breve.

3 de comentarios

3 Comments

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  2. Daniel

    16 enero, 2020 en 10:29

    Realmente bueno este artículo, en el cual se muestra como perder el miedo a hablar en público perfectamente, lo mejor es que este muestra como hacerlo a través de la empatía humana, y no desde la soberbia. Muy bueno, un saludo.

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