Marketing

¿Cómo se utilizan en marketing los colores de la Navidad?

No cabe duda de que el uso de la psicología de los colores juega un papel clave dentro de las estrategias de marketing de las grandes empresas. Y es que los colores consiguen expresar mucha información a los consumidores, añadiendo capas de significado a las cosas, sin que estos siquiera sean conscientes de ello y sin tener que realizar ningún esfuerzo para acceder a ella.

Gracias a al buen uso de los colores, las marcas logran transmitir sus características, sus valores y sus percepciones sobre sus servicios y productos a los consumidores. Pero también son un gran impulso a la hora de tomar las decisiones compra.

Además, los colores son claves a la hora de situar a los consumidores en el entorno en el que las empresas quieren que estén. Por ejemplo, a través de los colores, los supermercados logran transmitir determinados valores y llevar a sus clientes a ciertas zonas y especias. El color verde les trasporta al campo, por lo que los lleva hasta la zona de verduras y frutas.

Pero además, los colores son capaces de crear el ambiente festivo adecuado para cada momento y posicionarlos en el momento del calendario más ajustado a lo que las empresas quieren vender. El color naranja, por ejemplo, transporta a los clientes a Halloween, mientras el rojo, el verde y el dorado los coloca en la campaña de Navidad.

Cuando las tiendas empiezan a decorar sus espacios y sus productos de color verde, rojo y dorado los consumidores saben que ya ha llegado la época navideña y que es el momento de empezar a pensar en los regalos. Y también encontramos estos colores en los anuncios que se lanzan durante estas fechas. Añadiendo además, sonidos y melodías que todos relacionamos con estas fiestas.

¿Por qué el rojo, el verde y el dorado son los colores de la Navidad?

Los expertos consideran que los colores de la Navidad son una combinación de historia, de colores «de temporada» y de impacto de las marcas. El rojo y el verde son colores que ya estaban presenten en las paletas navideñas de la Edad Media y del Renacimiento, llegando hasta nuestros días. A lo que hay que sumar los movimientos de las marcas y la popularización de determinados símbolos que se fueron asentando en la paleta cromática.

Eso sí, aunque estos colores tengan una larga tradición durante estas fechas, lo cierto es que no eran los únicos que se usaron en un primer momento. Por ejemplo, en la época Victoriana el azul aparecía de manera recurrente en las felicitaciones navideñas. Un color que hoy asociamos menos con la Navidad.

La clave la encontramos en la Coca Cola. Fue esta firma la que sentó la imagen del Santa Claus vestido de rojo y con ello, esta tonalidad como el color de la Navidad. No lo inventaron ellos, pero si lo popularizaron en todo el mundo.

Pero, aunque el rojo y el verde son considerados como los colores navideños por excelencia, también hay otras combinaciones que destacan en los productos de todo tipo de marcas. Por ejemplo, el negro y el dorado también son muy utilizados, especialmente en aquellos casos en los que se quiere transmitir el valor añadido de los productos premium. Aquellos que, teóricamente, son de mayor calidad, más exclusivos y que se elaboran de una manera especial.

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