Marketing

Ecommerce: ¿afecta la estacionalidad?

Es sabido que muchos negocios presentan un comportamiento muy diferenciado entre distintas estaciones. En no pocos casos se extrema esta situación hasta los momentos de auge máximo en la estación favorable y descenso hasta la cota cero en los momentos del año menos propicios.

En este ámbito podemos encontrar algunas empresas dedicadas a la venta de productos exclusivos para una época como los disfraces de carnaval, los artículos para la Navidad o los helados en el verano. Este mismo comportamiento variable se puede encontrar también en multitud de comercios electrónicos en función del tipo de productos que vendan y del ámbito de actuación de los mismos.

Sin embargo, cabe preguntarse si la estacionalidad afecta de igual modo a un comercio online y a una tienda tradicional y si se presenta también en ecommerces más allá del posible interés de temporada de sus productos.

A pesar de las temporadas bajas en las ventas propias de cada sector, de forma general se piensa en el verano como la estación más débil para los comercios que operan a través de Internet. En torno al 30% de descenso en las cifras de ventas es suficiente bajada para no tomar el asunto a la ligera y poner remedio de forma preventiva antes de que el problema suponga un palo económico irresoluble para la empresa.

¿Qué hacen los clientes?

Nunca se puede hablar de cada cliente de una forma personal y específica porque se trata de personas diferentes con necesidades y actitudes diversas. Sin embargo, atendiendo a datos genéricos, sí se puede establecer unos parámetros de actuación de la masa global de clientes para saber más sobre su relación con las ecommerces. Esto te ayudará también a conocer sus preferencias de compra en cada época del año y, por tanto, a importar productos a tu tienda que seguro que se venderán con éxito

De este modo se puede comprobar que los picos de subidas y bajadas en las ventas se presentan a lo largo de todo el periodo anual y se concentran de forma específica en ciertos momentos. Las estrategias de marketing más potentes de las compañías más relevantes consiguen arrastrar las compras de las tiendas online hacia momentos como julio con las rebajas del periodo estival y el Amazon Prime Day y diciembre donde el Black Friday se suma a la campaña de navidad para favorecer las ventas.

De este modo y a pesar de lo que se podría pensar en un primer momento, el verano no resulta la época más baja del ecommerce ya que se añaden muchos otros factores como las reservas de hoteles, las ventas de billetes de avión o la moda como un sector fuerte que incrementa ventas.

La diversificación y el marketing como paliativo o solución

Si tienes un comercio electrónico que se encuadra en un sector con una fuerte tendencia estacional puedes paliar los daños económicos introduciendo cierta diversificación en tu empresa. Asumir la oferta de otro tipo de productos puede abrir la ventana de negocio enfocándola hacia momentos del año más amplios. De este modo no es necesario renunciar al sector principal y es posible favorecer una mayor ganancia del negocio con un comportamiento más equilibrado de los clientes.

Por otra parte, la solución que se aplica en la gran mayoría de los casos para combatir la estacionalidad en el ecommerce pasa por el diseño de una buena estrategia de marketing que se adapte al área de negocio que ocupa la empresa.

Uno de los objetivos que se deben marcar en el inicio del diseño de la campaña de marketing es la fidelización del cliente. Esto es así porque un usuario contento con el servicio ofrecido suele repetir en la compra. Con esto se aumentan las posibilidades de conseguir un comportamiento recurrente del comprador que acudirá de nuevo al mismo ecommerce independientemente del momento del año. No se trata de una solución definitiva que consiga ampliar en su totalidad los campos temporales de acción del comercio, sin embargo, sí consigue estabilizar el comportamiento de los usuarios cuando se aplican las estrategias acertadas.

Por otro lado, es importante favorecer que la experiencia del cliente sea lo más satisfactoria posible adaptando los formatos de entrega a la variable disponibilidad que tendrá el cliente en según qué momentos. En épocas vacacionales es posible que el comprador tenga un horario complejo y solo se animará a hacer un pedido online si se garantiza que no se verá limitada su libertad de movimiento.

En algunas ocasiones, los horarios de entrega muy ajustados hacen que el potencial comprador decida no adquirir el producto porque no sabe si podrá estar en casa para recibirlo. Es conveniente evitar esto planificando un sistema de reparto que favorezca la entrega más personalizada sin aumentar de forma significativa los gastos derivados para el cliente.

Este tipo de actuación puede suponer cierto gasto añadido para la empresa que disminuya el margen de las ganancias, sin embargo, supone una buena solución para paliar el perjuicio que genera la pérdida de clientes.

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