Marketing

El mercado de los solteros: cada vez más atractivo para las marcas

solteros San Valentín

El Día de San Valentín y los días anteriores son de esos momentos del año en el que las empresas intentan aumentar sus ventas tocando la fibra romántica de las parejas. Los gastos de estas fechas son lo bastante elevados como para que la fecha se haya convertido en uno de los grandes faros de consumo del año. Lo que, obviamente, es visto con una mirada más crítica por un creciente número de consumidores.

Según estudios recientes, San Valentín podría estar a punto de entrar en crisis como gran fiesta del consumo En EE.UU., por ejemplo, el día de Galentine ha ido tomando cada vez mayor importancia. Una celebración que tiene lugar el 13 de febrero y que rinde homenaje a la amistad femenina. Todo empezó como una broma en una serie, pero actualmente se ha convertido en algo con mercado y oferta comercial. De hecho, no solamente se celebra en Estados Unidos, sino que ha sido adoptada también por otros países como Irlanda, Reino Unido o Australia.

Pero además, hay que tener en cuenta que todo el esfuerzo que realizan las marcas por aumentar sus ventas usando el amor como baza puede estar haciéndoles perder muchas oportunidades de negocio. Y es que cada vez haya más solteros y con un poder adquisitivo bastante atractivo que gastan directamente en ellos mismos. El día de los solteros es el día 15 de febrero.

La cuestión es que se ha constatado que en San Valentín uno de los nichos de mercado más importantes y que rara vez se tiene en cuenta es el de los solteros, que aprovechan este día para darse un capricho sin necesidad de tener pareja. En Estados Unidos, los datos de gasto muestran un alza en el consumo para uno mismo. Si en el año 2018, los autorregalos de San Valentín movían unos 71 dólares por persona, en 2019 la cifra ascendió a más del triple, nada menos que 235 dólares.

La idea del self-partnering – el ser pareja de uno mismo – se ha convertido en una suerte de nuevo elemento presente en la cultura popular, convirtiéndose en una de las principales tendencias sociales del momento, que presenta poderosas ramificaciones en el consumo y en las ofertas de las marcas. Lo cual tiene bastante lógica. Si hay cada vez más consumidores que viven solos, querrán más productos pensados para ellos.

Pero atraer al nicho de los solteros no consiste solamente en crear pequeños formatos de los productos habituales del supermercado, sino también en lanzar productos que sean objetos de deseo. En este sentido, los caprichos, como bombones, dulces o botellas alcohol funcionan muy bien para los solteros.

El secreto del éxito no radica únicamente en el tamaño, sino en la posición del producto, en cuestiones de mensajes, empaquetado y filosofía. Los productos tienen que celebrar la idea de vivir sólo, enalteciéndola como una opción más de vida y no como una etapa triste o mientras se espera que suceda otra cosa, como encontrar pareja.

Haz clic para comentar

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *







Subir