Marketing

La imagen de marca en la era del feminismo

Cuando se acerca el 8 de marzo, las empresas suelen publicar muchos más contenidos en relacionados con el feminismo y con la historia de las mujeres en las redes sociales. En ellos se recuerda, por ejemplo, a las pioneras de la industria o de la propia empresa o a ensalzar aquellos puntos fuertes de la marca relacionados con las mujeres. Pero también se ponen en marcha campañas relacionadas con estas cuestiones y se crean anuncios de empoderamiento femenino.

Es algo que se viene haciendo desde hace algunos años y que ya todos esperamos cuando se acerca el Día de la Mujer. Pero aunque el ambiente es favorable para este tipo de contenidos, las marcas deben pensar muy bien en lo que hacen y en cómo lo hacen. Y es que no vale solamente con subirse al carro del feminismo en estos días si los mensajes que se publican el resto del año no encajan con ello. De lo contrario, las publicaciones pueden incluso terminar por perjudicar a la marca.

Los consumidores de hoy en día esperan que las marcas de «mojen» cada vez más en cuestiones sociales y culturales. Es evidente que el feminismo está de moda, por lo que muchas empresas están aprovechando el tirón para posicionarse en el mercado como líderes en diversidad y mujeres, porque a todos nos gusta estar en el lado correcto de la historia.

La cuestión es que no todas las marcas que lanzan mensajes sobre feminismo lo están haciendo bien. De hecho muchas están rozando los límites de la hipocresía o, incluso, ya los han traspasado, es decir, son feministas cuando les conviene. Algunos esfuerzos de las marcas para intentar beneficiarse del momento y teñir sus campañas de color rosa son tan simplistas que incluso rechinan al verlos. Campañas con mensajes ultrasuperficiales que les hace pensar que están haciendo algo pero que lo único que consiguen es caer en los mismos estereotipos de siempre y en mensajes muy alejados del cambio que se espera.

Y no sólo porque hacen cosas que contradicen lo que los mensajes que lanzan, sino que además están aprovechando para «explotar» el feminismo. De lo que parecen no darse cuenta es de que actualmente los usuarios cuentan con muchos medios para encontrar la verdad y dejarlas en evidencia.

¿Es todo esto solamente humo y las empresas son todas unas hipócritas? Obviamente no. En la actualidad, podemos encontrar algunas marcas que sí lo están haciendo bien y están enfocando su estrategia a algo más que simplemente aprovecharse del tema de moda.

Es el caso de Johnny Walker, que recientemente ha lanzado una campaña en la que cambiaba su packaging y su imagen de marca para que fuera Jane Walker. Pero esto solamente fue la punta del iceberg, ya que también ha invertido en acciones reales feministas dentro de la empresa, cambiando la manera de actuar para que el entorno de trabajo fuera más igualitario.

La clave no está en usar «lo de la mujer» para vender, sino en actuar de manera real sobre el tema. Solamente así las campañas pasan de ser mero humo de marketing a ser realmente creíbles.

Haz clic para comentar

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *







Subir