Marketing

La nostalgia: una potente herramienta de la campaña de Navidad

Una de las tónicas dominantes en los anuncios navideños es la de echar mano de algún mensaje nostálgico. Las empresas recuerdan el momento en el que crearon la marca, adornándolo con un poco de storytelling que apele a las emociones del consumidor. Por ejemplo, en uno de los vídeos virales de 2019, el de Sainsbury’s, podemos ver cómo se creó la cadena durante la época victoriana. Un anuncio donde predomina ese aire nostálgico y retro y donde ganan los «buenos».

Pero la lista es muy larga y abarca muchas más marcas y productos. Los primeros anuncios de la Lotería de Navidad que se hicieron tan populares también jugaban con la nostalgia, con una estética retro de aires nostálgicos y jugando con la música.

Y es que, no cabe duda de que la nostalgia es una de las herramientas más potentes y eficaces en el mundo del marketing. Se emplea para el diseño del empaquetado, para crear los productos y, obviamente, para los anuncios publicitarios. Un poderosos motor de ventas que hace que los consumidores se sientan mucho menos limitados a la hora de gastar. Porque cuando un producto es capaz de despertar ese sentimiento de nostalgia en los consumidores, también ablanda su reticencia al gasto.

A esto debemos añadir que los Millennials trajeron consigo una nueva oleada de consumo nostálgico. Por eso, no es extraño que, en los últimos años, muchas marcas hayan apostado con fuerza por esta tendencia. Para los Millennials el hecho de haber tenido que entrar en la edad adulta durante la crisis económica les ha llevado a refugiarse en aquello que les recuerda a los años felices de su infancia y que les transmitía esa sensación de seguridad.

La nostalgia vuelve por Navidad

Obviamente, el poder de la nostalgia no desaparece durante la campaña de Navidad, sino que aumenta. La nostalgia hace que los mensajes navideños encajen muy bien con la tónica dominante del momento y con los sentimientos que lo impregnan todo durante estas fiestas. La Navidad es ya de por sí un periodo de gran peso sentimental, lo que hace que los consumidores se dejen llevar de una manera más fácil por los sentimientos. Una etapa en la que las emociones pisan fuerte y en la que la nostalgia destaca de una manera especial.

Por eso, todos los mensajes evocan un tiempo más cálido y sencilla, en el que la gente estaba más unida y en el que había un sentimiento más familiar. Ese momento en el que todos se sentaban juntos alrededor de la mesa y la Navidad era un momento de paz, comunidad, amor y unión. Nada deja claro que eso fuese real, pero es lo que se sugiere y lo que, definitivamente, se intenta vender.

Las empresas necesitan crear la sensación de cercanía y comunidad con sus consumidores y estos están más predispuestos para ello. Quieren sentirse parte de una comunidad, lo que la nostalgia ayuda a asentar. Siguen buscando la seguridad de un tiempo pasado y buscan la conexión especial que ciertos productos y servicios generan. Y, evidentemente, funciona porque además, la nostalgia conecta con los consumidores a nivel fundamentalmente emocional.

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