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Los más mayores también van dejando la televisión

El cambio de consumo de contenido que hemos ido viendo en los últimos años debido a la aparición de las plataformas de streaming ha sido un fenómeno que ha afectado principalmente a las generaciones más jóvenes, mientras que la televisión tradicional seguía manteniendo a su público de mayor edad, incluyendo la mediana edad.

Algo que ha empezado a notarse en las decisiones que han ido tomando las televisiones tradicionales. La programación se ha ido centrando en este nicho de consumidores, lo que ha hecho que la programación se haya ido envejeciendo de manera progresiva, ya que si se quería llegar a los jóvenes había que hacerlo a través de la red.

Pero lo cierto es que  la migración hacia la red está siendo mucho más general y mucho más transversal en términos de edad de lo que se creía. Un reciente estudio llevado a cabo por Glance/Médiametrie ha investigado si la migración de contenidos televisivos se limita únicamente a un grupo generacional y los datos extraídos han concluido que no es así. El consumo de contenido de plataformas bajo demanda se ha convertido en algo «mainstream», siendo actualmente un elemento común en los análisis de audiencia de muchos países.

El consumo no lineal y la migración hacia un modelo no marcado por el horario de emisión se ha convertido también en un hábito para los consumidores más mayores. Es verdad que la media de edad de los consumidores que ven contenidos de manera no lineal son más jóvenes que los que lo hacen de manera lineal, pero la diferencia en términos de edades no es tan abismal.

En general, podríamos decir que en Europa hay una diferencia de siete años entre la edad media de aquellos que consumen contenidos en la televisión tradicional y quienes lo hacen en plataformas de vídeo bajo demanda. Y, aunque en Francia y España hay menos espectadores mayores que en Holanda y Reinod Unido, el cambio es general en el continente.

La edad media del mercado español va en línea con la tendencia. La edad media de aquellos que ven programas en directo en la televisión tradicional es de 54 años, mientras que la de aquellos que los ven a la carta se ha asentado en los 47 años.

Todo esto choca con la idea de que los millennials son los que más acceden a los programas a través de Internet y, por tanto, también con las decisiones que las cadenas de televisión toman sobre qué programas crean y cómo los programan. El acceso a los programas a través de la red se ha convertido en un fenómeno trasversal que abarca a todos los grupos de edad, por lo que las decisiones y acciones de marketing en el streaming ya no debe limitarse únicamente a los espectadores más jóvenes.

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