Conceptos

¿Qué son las empresas unicornio?

empresas unicornio

Si estás familiarizado con el mundo del emprendimiento y las startups, seguramente ya hayas oído hablar de las empresas unicornio. Este término fue acuñado por primera vez en el año 2013 por parte de la fundadora de Cowboy Adventures, Aileen Lee.

Se trata de compañías tecnológicas que alcanzan un valor de 1.000 millones de dólares en algún momento de su proceso de levantamiento de capital sin cotizar en bolsa. Una fantasía que parece imposible de encontrar, al igual que estos animales mitológicos. Y es que hay que tener en cuenta que solamente el 10% de los negocios que se crean logran el éxito y que de este porcentaje únicamente una de cada 1.000 alcance este valor, es decir, un 0,1% del total.

La cuestión es que ganarse este título no es nada sencillo y es bastante más complejo de lo que parece. Para conseguir ser una empresa unicornio, es necesario contar con un equipo valiente y talentoso que posea la capacidad de enfrentarse a los retos que trae consigo el mundo digital y las startups.

¿Cuáles son las características de las empresas unicornio?

Las empresas unicornio son startups que aprovechan las nuevas tecnologías para innovar y ofrecer sus servicios. Consiguieron superar a sus competidores que se desenvuelven en un contexto tradicional, ya que ofrecen nuevas oportunidades y formas de consumo a los usuarios.

Proyectos de emprendimiento de alto riesgo, haber empezado hace menos de una década, no cotizar en bolsa de valores, no haber sido comprada por otra compañía y tener una revalorización en el mercado de más de 1.000 millones de dólares. En algunos casos incluso llegan a convertirse en superunicornios debido a su valor potencial, que superaría los 10.000 millones de dólares.

Están valoradas en más de 1.000 millones de dólares

Este tipo de empresas han experimentado un crecimiento meteórico pese a su pequeña inversión inicial, llegando a superar los 1.000 millones de dólares. No obstante, este valor siempre debe radicar en el capital privado, sin que exista una bolsa de valores de por medio. Una vez que estas empresas empiezan a cotizar en bolsa dejan de ser consideradas como unicornio.

Son jóvenes

No suelen superar los 10 años de funcionamiento y consiguen alcanzar el éxito sorprendentemente rápido. Por lo general, son empresas que nacieron de la mano de emprendedores jóvenes, con un promedio de edad de 34 años. La mayoría de ellos se conocían antes del colegio, la universidad o el trabajo.  No es un requisito indispensable, pero si un factor que se repite en muchas de estas empresas. En cualquier caso, lo más importante es el talento y las buenas ideas.

Son aliadas de las nuevas tecnologías

Las empresas unicornio tienen la capacidad de identificar nuevas oportunidades y de adaptarlas a un entorno digital para crear un nuevo mercado dominante. La mayor parte de ellas aparecieron en la era de las redes sociales  y son aliadas de estas a la hora de fortalecer su posición en el mercado.

Rompen con los patrones marcados

Son empresas revolucionarias e innovadoras. Se salen de la norma y generan nuevas tendencias en el mercado, tomando ventaja a sus homólogas que se desarrollan en contextos convencionales. Y lo consiguen gracias a la aplicación de herramientas tecnológicas.

Son empresas B2B

Son negocios B2B que basan su estrategia comercial en llegar directamente al cliente o consumidor final. Han nacido en la era de las redes sociales y que han sabido aprovechar su auge para crecer y tomar una posición sólida. Por este motivo, conocen muy bien al cliente, saben lo que busca y cómo proporcionárselo. De esta manera, se ganan su confianza y logran una gran cantidad de clientes en poco tiempo.

Además, hay que destacar que las compañías unicornio suelen tener un gran protagonismo en los medios de comunicación y son muy influyentes en el ámbito cultural. Poseen una gran capacidad para captar talento y generar dinero para el país donde se crean.

Son exponenciales y escalables

Las compañías unicornio crecen de manera acelerada, dejando una huella profunda y de gran relevancia en el mercado en el que se desarrollan. Además, su modelo de negocio es escalable a largo plazo aunque en sus inicios la inversión no haya sido muy elevada. Manejan modelos que son capaces de obtener ingresos a un ritmo increíble en comparación con lo que crece su estructura de costos.

Hacen uso de la economía colaborativa

Una de las características más frecuentes que encontramos en las empresas unicornio es que han logrado el éxito sacando provecho de la economía colaborativa. Consiste en utilizar bienes que no son aprovechados totalmente e intercambiarlos por una compensación económica. Algunos ejemplos de ellos son BlaBlaCar, Airbnb o Wallapop.

Sin embargo, no todo es un camino de rosas para estas empresas. Muchas veces se cuestiona la sostenibilidad de su facturación y su futuro. En algunos casos están sobrevaloradas y se pone de manifiesto cuando salen a bolsa, pues algunas sencillamente se desploman. Pero además, suelen ir muy por delante de la legislación actual, lo que hace que algunos países, o incluso la propia sociedad, rechacen determinados tipos de servicios que generan problemas legales.

Pese a todo, este estudio no demuestra que este tipo de empresas vayan a desaparecer en el futuro. Todo lo contrario, no dejan de surgir nuevas compañías. Cada día son más y se convierten en líderes de la innovación en un mercado cada vez más digital.

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